Que me fulmine ya, hostia. ¡Que no puedo más! Estoy de calufa hasta los mismos. Que ya más no puedo abrir más la ventana, coño. Que cualquier dÃa se mete dentro un murciélago. El otro dÃa sin ir más lejos se me metió un rumano.
- Siñorrrrr no tingo ninero, dame argo.
- ¡Iyo, vete! ¡Fuera ya ome! ¡Bais, bais!
- Dame argo siñorrr. No tingo papele, no tingo trabijo.
- Oju qué rumano más pesao… ¿te quiere ir ar carajo? ¡Que no tengo ná! ¿No me ve que estoy en pijama? Qué coñaso de nota, mare…
Es por esa fea costumbre que tienen los rumanos de volar por ahà indiscriminadamente y llegar sin avisar. Mira Drácula. El nota tó educao, con estudios, siempre, siempre, siempre te pedÃa permiso para entrar. Es lo que tiene ser Conde.
- Hola, buenas noches, soy Drácula.
- ¡Hombre Drácula! ¿Como tú por aqu�
- Pues nada, que tenÃa algo de hambre y me apetecÃa picar, asà que he venido a chuparle la sangre.
- ¡Como no! Pase, pase.
Y tú cogÃas y le abrÃas. ¿Por qué? Por educación, coño. Porque con educación se va a cualquier lao. Hasta le ponÃas un pincho de tortilla pa acompañar.
En fin… la calor señores, la calor está siendo mu mala. Esto no es normal. Que te haces una paja y parece que te han tirao un cubo de agua por encima. ¡Asà no hay quien se concentre! Iyo Azrael, ¿quiere baja la calefasión miarma?
(gracias a Inefable y Chanquete)














Comentarios
0 comentario en “Un rayo de sol”